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8 mar 2019

Tres de los productos más importantes en tu infancia


Seguramente si nos pusiéramos a realizar un listado entre la mayoría de nosotros, respecto a los artículos que solíamos usar en nuestra infancia, habría algunas cosas que se repetirían y, entre ellas, las que más se nombrarían serían estas tres: un F-91 de Casio, el bolígrafo de Bic, y las tiritas o apósitos de Hansaplast.

El bolígrafo de Bic es esencial, se trata de uno de esos artículos al que todos recurríamos o bien como nuestro bolígrafo habitual o, en el caso de que tuviésemos otro modelo favorito, como un Inoxcrom Rocky, para casos de apuro.

¿Qué colores prefieres para escribir?


En los primeros años de colegio teníamos pocas opciones: debíamos escribir en el cuaderno con un bolígrafo de tinta azul, y usando el rojo para ocasiones puntuales y muy "singulares". El profesor tenía la licencia de usar un color un tanto especial: el negro, mientras que usaba el rojo para las calificaciones. Las notas (y errores) en controles y exámenes nos llegaban con un veredicto en ese color.

A medida que "escalábamos peldaños" en el ciclo educativo, y ganábamos en altura y edad, las cosas cambiaban. A partir del Ciclo Medio, lo que ahora sería la Secundaria y, antes, el quinto o sexto curso de la EGB, empezábamos a tener una mayor libertad. Podíamos elegir entre usar bolígrafo azul, o negro, e incluso si queríamos (y si éramos lo suficientemente "hombres" para ello, o locos...) podíamos usar el rojo para escribir todo el tiempo. Los profesores también gozaban de cierta libertad, yo tenía uno que siempre corregía los exámenes con bolígrafo de tinta verde, de esta manera sus correcciones eran más sutiles, no te hacía destacar los errores a rojo, sino que al ponértelos en verde era como si señalase recomendaciones hacia dónde debías mejorar. Me parecía una genial idea, aunque era el único que hacía ésto.

Unamuno con un smartphone


Hace poco se publicó un libro inédito de Unamuno, un texto que se centraba en los viajes que este poeta y filósofo realizó junto a su tío por Europa, en 1889, cuando contaba con 25 años de edad. En el viaje, visitaron Italia, Suiza y París, entre otros lugares.

Parece ser que Unamuno, antes de partir de España, adquirió en Barcelona los dos cuadernos de notas que llenó con sus experiencias y pensamientos. Por lo que se puede deducir, en aquel tiempo los cuadernos de notas debían ser notoriamente más voluminosos que los actuales, porque el libro que acaba de aparecer tiene unas 300 hojas en letra impresa, eso supone al menos 400 hojas de letra escrita, estaríamos hablando de cuadernos de unas 200 páginas, algo muy difícil de encontrar (por no decir imposible) en las papelerías hoy.

La adicción a la corriente eléctrica


Antes te castigaban sin ver la televisión, o con no permitirte salir con los amigos; podían incluso castigarte en ir a la cama sin cenar. Hoy ni se les ocurra a los padres dejar sin comer a un niño: no solo estaría mal visto, sino que iría contra todos los consejos de expertos nutricionistas. Sería algo impensable.

De manera que hoy a los niños se les suele castigar (o "amenazar") con otras cosas más importantes en sus vidas: dejarlos sin consola, sin ir al centro comercial pero, la más importante de todas: sin smartphone.

7 mar 2019

La moda vintage y retro


Las marcas más diversas han encontrado en los productos que apelan al recuerdo de años anteriores todo un filón. Estamos viendo cómo, cada poco tiempo, más y más estanterías se llenan con este tipo de productos, lo que es una muestra que viene a decirnos algo evidente: los productos de ahora no son, ni mucho menos, como los de antes.

No son como los de antes los pastelitos, ni la crema de cacao. No son como los de antes los automóviles, ni los receptores de radio. Aunque por fuera intenten parecerse.

La amenaza de la industrialización masiva


Como ya sabes -y ya hemos contado aquí en otras ocasiones-, Adidas, Nike, Lotto y tantas marcas de moda parecidas hace tiempo que dejaron de fabricar su propia ropa, y aunque se hicieron famosas en el mundo textil por sus prendas, ahora son solamente una imagen y un logotipo estampada en una prenda de ropa, y ésta se la hacen terceras empresas, la mayoría de las veces, chinas.

Adidas es precisamente noticia estos días porque uno de sus proveedores (Tianyuan Garments Company) ha decidido fabricar las camisetas solo con robots. Aunque las camisetas de Adidas sean muy caras, en realidad lo que estamos pagando es la marca, puesto que el precio del proveedor es ridículo. Tanto es así que con esa nueva línea de producción el coste "humano" será de únicamente 33 centavos.

Los abusivos márgenes de beneficios en algunos productos


A veces cuando adquirimos artículos al por menor somos conscientes, y asumimos, que tenemos que pagar un precio ligeramente más alto, que le pone el minorista para su propio beneficio. Aunque ese precio suele ser elevado si tenemos en cuenta el porcentaje de intermediarios, normalmente no lo es escandalosamente, pero hay artículos donde sí podemos darnos cuenta del enorme beneficio que obtiene un minorista.Y uno de esos artículos son los fósforos o, como se las conoce comúnmente, las cerillas.

Habitualmente suelo llevar conmigo una caja de cerillas de las pequeñas, de las más pequeñas, que solía adquirir en el supermercado. Pero recordé que, hace ya muchos años, en los tiempos en donde fumar era la moda y si no lo hacías casi que uno era "el bicho raro", la excepción, se comercializaban para los fumadores que preferían cerillas unos modelos de las cajas pequeñas con distintos motivos. La verdad es que eran cajas muy bonitas, que se podían incluso coleccionar, y algunas con estética que recordaban a las de los sellos. Decidí acercarme a algunos estancos a preguntar, ya que, suponía, una caja de cerillas de las más pequeñas no deberían ser caras.

El fraude de las gafas y las ópticas


Siempre que hablo de gafas graduadas me acuerdo de una anciana que conocí. Esta señora estaba harta de cambiar de gafas, y cada dos por tres estaba en la óptica para que se las repararan, o le volvieran a colocar el cristal de las lentes que se le caía. Y no es que fuera descuidada con ellas, ni mucho menos, todo lo contrario: como la mayoría de personas mayores, era muy cuidadosa con sus gafas, porque precisamente eran caras (y aparte de la graduación, tenía lentes fotocromáticas y bifocales, lo cual encarecía más su precio).

Acabé por colocarle unos tornillos que aseguré con pegamento, con el inconveniente que la señora tenía que guardarlas sin poderle plegar las patillas. Aún así, cada dos por tres volvía a mí para que le apretara unos tornillos que no tenían más apriete posible. Se las remendaba para que le durasen un par de semanas más, que era todo cuanto yo podía hacerle.

¿Qué se puede decir de Rusia en la actualidad?


Sí, ya sabemos que es un país, pero uno no tiene muy claro qué tipo de régimen político posee. Desde que llegara al poder el ex-espía del KGB Vladimir Putin, nadie ha podido sacarle de él. De facto Rusia funciona como una dictadura, una forma de "comunismo-capitalista" tras el estrepitoso fracaso del comunismo y la necesidad de entrada de divisas. O dicho de otra forma: comunismo para el pueblo (que sufre una gran pobreza), capitalismo para la clase dirigente (que se sumerge en la opulencia). Tal vez es ahí a donde el comunismo realmente quería llegar y a donde lleva, se puede ver en China, Cuba y en Corea del Norte, todos regímenes "comunistas" donde los dirigentes explotan a las clases obreras, que viven esclavizadas y sin apenas derechos.

Por eso llama mucho la atención que un país como Rusia, en donde la población civil sufre enormes carencias y un gran número de sus ciudadanos vive en la pobreza, el gobierno se permita el lujo de presentar lo que -según ellos- es el armamento más avanzado y sofisticado del mundo.

Los problemas de las bicicletas eléctricas


Tras el "boom" de las bicicletas eléctricas o/y de asistencia eléctrica de hace unos años, ahora cada vez veo menos bicicletas de ese tipo. Me pregunto qué ocurre, y no creo que sea solamente que las baterías se estén "cayendo" y que sus compradores empiecen a descubrir que te cuesta tanto la batería como la bici entera (que también), sino que, sobre todo, pienso que sus usuarios nunca fueron auténticamente ciclistas. O la mayoría realmente no amaba la bici.

Por regla general, quien adquiere una bicicleta eléctrica es porque odia pedalear, o no puede hacerlo al mismo ritmo de su juventud. En lugar de ir más tranquilo, o adquirir una bicicleta "de paseo", siguen en sus trece con esos "armatostes" de rueda de 29", pero ahora con la ayuda de un motor eléctrico. No tardan en darse cuenta, entonces, que tienen que pedalear igualmente, a no ser que corran el riesgo de que la bicicleta les deje colgados en el momento más inoportuno (en mitad de una subida empinada, por ejemplo), con lo cual al peso de la bici, tienen que sumar entonces el de todo el sistema eléctrico. En el mejor de los casos pon del orden de 22-24 kilos. Una barbaridad.

La ciudad desde un parque


A las diez van las señoras a hacer la compra.

A mediodía los ancianos pasean y discuten los temas de actualidad.

Sobre la una, los obreros se acercan a los bares y restaurantes a almorzar, mientras los cafés bullen con las conversaciones de la sobremesa.

Jóvenes sacan sus perros a pasear durante la tarde, mientras algunas madres o abuelas llevan niños a la zona de juegos del parque.

Las bondades de los relojes mecánicos


Hace unos pocos meses se armó un revuelo impresionante en un popular foro de internet, debido a un artículo publicado en Zona Casio donde hablábamos de la poca utilidad de un reloj mecánico frente a un reloj de cuarzo.

Creo que nadie pone en duda, a estas alturas, la lógica ventaja que un reloj electrónico tiene frente a uno mecánico. Y no hablamos solamente de precisión, lo cual es evidente, sino además en cuanto a funcionalidades y facilidad de adquisición (son, por lo general, más baratos que los mecánicos).

El mundo sin relojeros


Siempre uso zapatillas, pero en una ocasión decidí cambiarme a unos náuticos. Al principio me resultaban tan incómodos, duros y molestos, que los dejé abandonados en un rincón. Muchos meses después volví a ellos, me costó algunos días adaptarme, pero tras algunos paseos molestos y unas pocas heridas en los pies, el cuero acabó adoptando la forma de mi pie hasta conseguir transformarlos en un calzado tan cómodo como un guante. Tal es así que, para mi sorpresa, los usé hasta que no pudieron dar más de sí y rompieron por todos lados.

Algo parecido ocurre con la relojería. Si observas un poco, te darás cuenta de que cada vez más gente mayor, ancianos incluso, han sustituido los relojes convencionales por las bandas o pulseras deportivas ("smartband"). Tras una primera más o menos dura o larga adaptación, no pueden desprenderse de ellas: les informan de su ritmo cardiaco, sus movimientos diarios, incluso de lo bien (o mal) que han pasado la noche. Por supuesto también tienen hora y calendario.

Tecnología mecánica en relojería


Una tarde uno de mis amigos, ex-compañero de trabajo, me llamó para que bajase a la calle. Cuando salí del portal le vi al lado de la acera, junto a una destartalada y antigua furgoneta de Renault. La furgoneta en algún momento de su vida había sido amarilla, sin embargo ahora su color, desgastado por las inclemencias del tiempo y el uso, era más bien cremoso. Dimos una vuelta, para acabar comprobando que realmente era un vehículo que no había tenido precisamente una buena vida -una furgoneta es un vehículo de trabajo, así que imaginaros...-, pero aún así su motor Cleon (así llamado popularmente, debido a la factoría francesa de la que procedían) seguía tirando de ella tan alegremente.

Era una furgoneta que, como suele ocurrir con los vehículos viejos, tenía su "temperamento". En los días lluviosos y fríos le costaba bastante arrancar, aunque el motivo era que a su viejo distribuidor mecánico le entraba humedad y hacía mal contacto. Pero tarde o temprano, o incluso abriéndole el Delco y dándole un poco de calor, mi amigo lograba que echase a andar.

¿Por qué Casio no fabrica digitales con caja de acero?


Hace un tiempo alguien ponía en un foro generalista una pregunta que suele repetirse de tanto en tanto. Un usuario inquiría: "¿podéis decirme un Casio digital que sea de acero?". De inmediato, le empezaron a llover respuestas: "A168", "A164", "A158"... Ante tales respuestas me vi en la necesidad de intervenir, y le puse:

"No te molestes en buscar: no existen".

Pero, ¿por que no existen? ¿Nunca os lo habéis planteado?

El falso mundo de la imagen y las apariencias


Hay publicaciones y blogs, como la de un servidor o la de Guti, que intentan -intentamos- concienciar y difundir un tipo de compras y consumismo más responsable, más honesto, más equilibrado y ético. Sin embargo, todo a nuestros alrededor, los grandes fabricantes, las grandes marcas, los grandes medios de comunicación y compañías de marketing, intentan que sus ventas se hagan mediante caras famosas, personajes que importa poco que sientan la marca, o que el producto sea medianamente bueno y duradero, o eficiente y útil. Por eso a veces considero -sin decir con esto que sea mejor tirar la toalla, claro- que nuestra guerra es en parte una guerra perdida. Y me explico.

Todo ese dinero e inversión en marketing tiene como objetivo, principalmente, el público joven. A lo sumo, un cliente que no supere en mucho los treinta años, y que como límite ronde los cuarenta. Ya cuando estudiaba nos decían que el público joven era el más interesante para las marcas de todo tipo (pero, principalmente, de productos de consumo habitual), porque eran los mayores consumidores, aunque no tuvieran el mayor poder adquisitivo. O dicho de otra forma: un joven cambia mucho más a menudo de ropa, de móvil, de reloj, de coche... Mientras que una persona mayor intenta buscar otras cosas, como la durabilidad, la "reparabilidad", la credibilidad de su marca fabricante.

En defensa de la religión en la enseñanza


Debemos precisar de manera muy sucinta para entender lo que se dirá, la expresión "Defensa de la Religión en la Enseñanza".

Apologética, apologia, del griego, tratado o ciencia que defiende algo o a alguien dando razones. Va unida siempre a otro término en teología, mártir, el testigo. El testigo defiende con palabras y obras hasta darse así mismo por entero en la carrera hacia la meta, en el combate de la Verdad que da vida, que salva (san Pablo). Emplear el término militante de defensa, en el mismo inicio del título de la ponencia de hoy, significa, pues, una toma de postura: es la percepción de que estamos en un contexto de ataque y cerco a la Religión en la enseñanza en España, en un contexto de persecución, aunque incruenta. Un ataque a todos los frentes, por acción y omisión. La necrosis es tal, que propongo que no se caiga en la simplificación de poner siglas políticas a tal ataque, porque se proyectan éstos desde todo el espectro del paisaje político e incluso sindical.

4 mar 2019

El tic-tac de un reloj


Por las mañanas cuando voy a la Iglesia se suele sentar delante de mí un anciano, de pelo cano y que sigue la Santa Misa en silencio. Al principio notaba que, cuando él se arrodillaba al llegar, emergía un sonido muy característico e inconfundible, proveniente de su muñeca: el tic-tac de un reloj de cuerda. Debe ser por nuestra posición, que dirige el sonido directamente a mis oídos, porque cuando se sienta el anciano ya no se escucha. Nunca solía agradarme el sonido de la maquinaria de esos relojes, pero admito que en esos momentos me resulta sumamente agradable, como si escucharas una voz familiar. Aún así, prefiero ese constante "tic-tac" que el "tuk...., tuk...," anodino e imprevisible de las agujas de los analógicos de cuarzo. Al ser casi constante, el tic-tac es más "digerible".

Ya apenas se escucha hoy ese mecánico sonido, es uno más de los que están desapareciendo, y ha sido sustituido por el estridente y soporífero sonido de las tonos de llamadas de los smartphones que nos sobresaltan por todas partes.

27 ene 2019

El fraude de los cursos para desempleados


Hace años que el INEM dejó de llamarse así, y ahora se denomina SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal), un organismo que compite (y a veces dicen que colaboran) con los servicios de empleo regionales (SOC en Cataluña, Sepepa en Asturias, Sexpe en Extremadura, Emcan en Cantabria, Sefcarm en Murcia...). En mi caso de este tipo de servicios puedo hablar un mundo, porque los conozco muchísimo y en profundidad, debido a los numerosos cursos, charlas, recorridos de empleabilidad, y demás "gilipolleces" que tienen (porque son eso: gilipolleces que no tienen utilidad para absolutamente nada). Con la excusa de decir que te forman vive mucha gente, luego os pondré casos que, si no los conocéis -cosa rara, a estas alturas, porque son de conocimiento público- os hará llevar las manos a la cabeza. Pero lo auténticamente lamentable no es eso: lo que de verdad desespera a uno es ver los millones de euros de los contribuyentes que se tiran por el desagüe y la cantidad de euros que manejan, obtenidos del erario público (de todos los trabajadores) sin que nadie haga nada.

El escándalo de UGT y Comisiones Obreras con los cursos, es solo la punta del iceberg de un cáncer establecido en nuestra sociedad que nadie se atreve a cortar de raíz. Pero como con lo mejor que se aclaran las cosas es con ejemplos, vamos con algunos de ellos. Sobra decir que esto lo saben ellos de sobra, pero mejor no digas nada ni se lo recrimines, porque quedarás marcado y te tomarán por inepto.

21 ene 2019

Demasiada información


Mientras iba buscando información sobre la Green Cola, me llamó la atención un hecho muy curioso: en los primeros puestos de los buscadores había muchísimas páginas hablando de ella, pero todas, básicamente, decían lo mismo. Repetían lo mismo que decía el fabricante en su campaña o en sus notas de prensa, o en las notas de agencia. Una tras otra, página tras página, site tras site y portal tras portal, iban dando la misma información, cambiando -seguramente por cuestiones de SEO- alguna palabra aquí o allá, alguna frase aquí o allá...

Me llamó la atención que entre todas esas páginas había algunas -que conozco muy bien- que lo único que aportan es contenido estratégicamente situado para aparecer en los primeros sitios, con técnicas más o menos depuradas. Ninguno de esos sitios aportaba realmente algo de valor, algo que no fuera lo que ya se había contado, en definitiva: algo que cualquiera no pudiera haber leído dirigiéndose a la campaña del propio fabricante.