Mostrando entradas con la etiqueta consumismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta consumismo. Mostrar todas las entradas

7 mar 2019

El consumismo chino


Todo el mundo sabe que casi todo lo que adquirimos hoy día viene de China, sobre todo objetos baratos, objetos de usar y tirar, útiles de lo más variopinto, desde tecnología hasta muebles, pasando por automóviles, productos manufacturados o juguetes. En China es también donde se ha trasladado buena parte de nuestra industria, elementos de todo tipo y componentes de todas clases.

Pero todo eso a veces nos suena tan repetido y tan lejano que pierde buena parte de su significado, ya casi lo vemos como algo normal. Que países asiáticos como China, Corea o Japón se hayan posicionado como el motor industrial ya lo tenemos asumido. Quizá porque no lo vemos en perspectiva. Por eso una imagen -un vídeo en este caso- vale más que mil palabras, y puede abrirle los ojos a muchos para que vean lo que realmente supone todo esto.

Tecnología mecánica en relojería


Una tarde uno de mis amigos, ex-compañero de trabajo, me llamó para que bajase a la calle. Cuando salí del portal le vi al lado de la acera, junto a una destartalada y antigua furgoneta de Renault. La furgoneta en algún momento de su vida había sido amarilla, sin embargo ahora su color, desgastado por las inclemencias del tiempo y el uso, era más bien cremoso. Dimos una vuelta, para acabar comprobando que realmente era un vehículo que no había tenido precisamente una buena vida -una furgoneta es un vehículo de trabajo, así que imaginaros...-, pero aún así su motor Cleon (así llamado popularmente, debido a la factoría francesa de la que procedían) seguía tirando de ella tan alegremente.

Era una furgoneta que, como suele ocurrir con los vehículos viejos, tenía su "temperamento". En los días lluviosos y fríos le costaba bastante arrancar, aunque el motivo era que a su viejo distribuidor mecánico le entraba humedad y hacía mal contacto. Pero tarde o temprano, o incluso abriéndole el Delco y dándole un poco de calor, mi amigo lograba que echase a andar.