
Como llevo bastantes años -muchos- en el mundo del motor, he presenciado de primera mano una evolución constante y puedo comparar, con bastante conocimiento de causa, los cambios a veces inapreciables o, por decirlo de alguna manera, sutiles, que han ido aconteciendo. Esto es importante porque el mundo del motor mueve tal cantidad de medios y marcas (y de dinero), que suele ser la antesala, o el preámbulo, de lo que muchas otras marcas de otros sectores van a ir adoptando en el futuro.
Uno de los cambios que me resultó más llamativo es el de las agencias de prensa, y más propiamente los servicios que prestan éstas y su forma de divulgar la información. Hace unos diez o veinte años, cuando alguna marca lanzaba un modelo de automóvil y quería darlo a conocer mediante sus servicios de prensa (tanto online como presencial), ofrecía un dossier más o menos completo, y una serie de fotografías para publicar.

